“Comprar ropa de segunda mano es un lujo, son prendas que no tiene casi nadie y suelen tener mucha personalidad”
Entrevistamos a Rebeca Terán -creadora de contenido en redes sociales- sobre su larga relación con la ropa que ya ha vivido más de una vida y cómo se convirtió en la alternativa de moda más apetecible cuando empezó a compartir sus vídeos.

Dice que su vida es «un caos pero en bonito» y lleva más de una década mostrándola en las redes sociales. Lo que para Rebeca Terán (Madrid, 1994) comenzó como un hobby que practicaba en casa ante la falta de planes fuera de ella, se ha convertido en su profesión y en una gran comunidad alrededor de la sensación de estar hablando con una amiga.
El formato vlog le ha dado visibilidad gracias a la naturalidad y cercanía con las que comparte su día a día, conectando así con miles de personas. Y es que, al final, Rebeca Terán ofrece una ventana a la vida de una mujer real -de una chica de barrio, como ella misma se ha definido-, madre de dos niños pequeños, a la que le gusta cocinar y la moda vintage.
Su relación con la ropa de segunda mano viene de lejos: forma parte de su armario y también de su trayectoria como creadora de contenido. Confiesa que a raíz de empezar a mostrarse en redes sociales, tuvo la necesidad de comprarse más ropa y la segunda mano se convirtió en una opción muy atractiva: “En ese momento algo cambió en mí y empecé a enamorarme de las chaquetas oversize, los estampados más llamativos y la ropa con historia (siempre que compro ropa de segunda mano imagino en mi cabeza cómo sería la persona que lo llevaba antes que yo). A día de hoy sigo comprando mucha ropa de segunda mano, sobre todo blazers y es algo que me encanta”.
Dada su dilatada experiencia, es habitual ver cómo Rebeca Terán encuentra prendas interesantes a través de esta vía y también cómo consigue darles una nueva oportunidad aprovechando técnicas de upcycling o personalizándolas, “sin ser yo costurera y sin saber nada…”, tal y como comenta en uno de sus reels.
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Así es cómo construye su estilo Rebeca Terán: qué prendas conserva, cuáles son sus tips para encontrar piezas destacadas… y una manía
Empezamos por lo último: odia planchar. Nos cuenta que es algo que ha dejado de hacer con la ropa según ha ido cumpliendo años y, por eso, acostumbra a revisar las etiquetas de cuidado de la ropa. “No me molesta que algunas prendas no estén planchadas pero he llegado a no usar una prenda por no tener que plancharla. Así que, ahora, a la hora de comprar, tengo muy en cuenta el material para saber si tendré que plancharlo o no” [risas].

Rebeca Terán incluye en este look una chaqueta y un gorro de segunda mano. | Imagen cortesía de Rebeca Terán.
¿Recuerdas cuál fue tu primera experiencia con la ropa de segunda mano? ¿Qué cambió en tu forma de ver la moda a partir de ahí?
“Las camisas de un euro de la Plaza General Vara del Rey [en Madrid]. Yo me volvía loca y compraba un montón, ¿qué tiene en común toda esa ropa? Que es de talla grande, la gran mayoría son o de talla L para arriba, o súper pequeña. Y fue en ese momento cuando empecé a usar ropa de tallas más grandes que la mía y fue todo un descubrimiento para mí. ¿A quién le gusta ir con tela pegada a la piel que no te deja casi respirar o que si te tomas algo con gas vas a sentir que algo te está apretando todos los órganos? Lo mejor de la vida es ir sin sujetador, con braguitas de algodón y sin costuras y con ropa que no te apriete. Yo, lo de “antes muerta que sencilla”, no lo sigo mucho… Para mí, la moda es comodidad y he descubierto que puedes ir elegante y monísima sin pasarlo mal”.
A la hora de buscar prendas de segunda mano o piezas vintage, ¿en qué te fijas primero? ¿Tienes algún truco o criterio personal que siempre sigas?
“En los colores. Me hice un estudio de colorimetría y me ha cambiado mi forma de vestir y comprar. Sé que colores fríos como el gris, el azul, el negro… son colores que me favorecen, así que a la hora de comprar ropa lo primero que miro es el color”.
¿Cuál ha sido tu mejor hallazgo de segunda mano y por qué lo recuerdas tanto?
“Un abrigo de Adolfo Domínguez… ¡Lo amo y lo adoro! Para mí, las mejores prendas para comprar en tiendas de segunda mano son las chaquetas, blazer, abrigos…”
¿Alguna vez has comprado una prenda de segunda mano simplemente porque te enamoraste de ella aunque no supieras cuándo ni cómo ibas a ponértela?
“¡Miles de veces! Como tengo una familia muy grande, si finalmente no he conseguido ponérmela mucho, la regalo sin ningún tipo de reparo”.
Para alguien que quiere empezar a comprar ropa de segunda mano pero no sabe muy bien cómo hacerlo, ¿qué consejo práctico le darías?
“Primero, ir con tiempo. La ropa no está en maniquíes, normalmente está en burros y no se ve fácilmente, así que tendrás que tomarte tu tiempo en ver prenda por prenda. Así he descubierto grandes tesoros que no se veían a primera vista. Lo segundo es mirar los colores: si un burro solo tiene colores cálidos, muchas veces ni lo miro. Y tercero, no tener prejuicios. Comprar ropa de segunda mano es un lujo, son prendas que muy probablemente casi nadie tenga, suelen tener mucha personalidad y en muchas ocasiones son mucho más asequibles”.